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Accesorios para caravana y camper

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La rutina de encuentros del viernes por la noche: Preparando tu casa rodante para la carretera.

Hay un ritmo en la configuración perfecta del campamento. Llegas. Nivelas la furgoneta. Conectas el cable de alimentación. Te tomas una cerveza fría y contemplas la puesta de sol. Pero ese ritmo se rompe cuando la bomba de agua se activa cada treinta segundos, la solapa del toldo te mantiene despierto o la bola de remolque se tambalea en la autopista. Esa es la realidad de un equipo descuidado. Esta rutina se centra en los tres puntos de fallo más comunes en cualquier autocaravana, caravana o remolque: la fuente de alimentación, el techo y el enganche, para que tu escapada de fin de semana comience en el momento en que apagas el motor, y no después de dos horas solucionando problemas.

Primer paso: El sistema eléctrico

Lo primero que falla en una caravana o autocaravana es el sistema de 12 V. La batería se descarga, el frigorífico deja de enfriar y las luces se atenúan a un naranja tenue. Empiece por la entrada de corriente. Compruebe el cable de conexión y el enchufe para detectar corrosión. Un spray de limpiador de contactos y un nuevo enchufe de 13 pines garantizan una conexión sólida. A continuación, pruebe la batería. Si tiene más de unos pocos años o le cuesta mantener la carga, sustitúyala por una batería de ciclo profundo para ocio. Un monitor de batería es una mejora económica que le muestra el estado exacto de carga, para que nunca tenga que adivinar cuándo encender el generador. Por último, inspeccione la caja de fusibles. Lleve un juego de fusibles de cuchilla de repuesto en la guantera. Un fusible fundido un sábado por la noche significa que no hay bomba de agua ni luces. Un cambio de diez segundos lo soluciona. Para una selección más amplia de electrónica para vehículos, Navegación en tecnología automotriz GPS seguridad.

Segundo paso: El techo y el sello

La entrada de agua es el asesino silencioso de cualquier autocaravana. Una pequeña grieta alrededor de una ventilación del techo o un sello de tragaluz deja entrar la humedad que pudre la estructura de madera desde el interior. La solución es sencilla. Inspeccione cada junta y unión del techo. Si ve grietas, descamación o huecos en el sellador, aplique un compuesto de reparación de sellador para techos de autocaravanas. Un sellador autonivelante para solapes fluye en las grietas y forma una membrana flexible e impermeable. Para huecos más grandes alrededor de ventilaciones y antenas, use un rollo de cinta Eternabond. Se adhiere a techos de caucho y fibra de vidrio y dura más que cualquier masilla. Esta es una inspección de veinte minutos que ahorra miles en reparaciones de podredumbre. Para las herramientas y materiales que necesita, Compre herramientas y suministros para automóviles..

Tercer paso: El enganche y el remolque

Un remolque que se tambalea en la autopista es aterrador. Puede deberse a una bola de enganche desgastada, una distribución de peso incorrecta o una barra de remolque suelta. Comience por revisar el soporte de la bola de enganche del remolque para detectar desgaste. Si la superficie está picada o la tuerca está suelta, reemplácela. Para una caravana, un enganche estabilizador es una mejora imprescindible. Se sujeta al cabezal de acoplamiento y a la bola de remolque, reduciendo el balanceo por vientos laterales y camiones que pasan. Revise también los neumáticos del remolque. Los neumáticos de caravanas y remolques envejecen antes de desgastarse. Reemplácelos cada cinco años, independientemente de la profundidad de la banda de rodadura. Un reventón a alta velocidad es catastrófico. Para componentes de remolque de servicio pesado, Explore las piezas para camiones comerciales..

Esta es la rutina. Electricidad. Techo. Enganche. Tres comprobaciones. Una hora un viernes por la noche. Llegas. Nivelas. Enchufas. Y el único sonido es el de la tetera hirviendo.